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Reseña:
El padre Blandón Berrío ejerció su ministerio en juntas, peque y uramita, (antioquia), población esta de donde fue retirado por la defensa de sus feligreses, a quienes su filiación liberal les obligó a huir a los montes, a donde su párroco concurría a suministrarles los auxilios espirituales, razón por la cual fue tildado de cura bandolero y amenazado de muerte por fuerzas oscuras, lo que lo obligó a retirarse a medellín, en donde continuó su labor evangélica, pues, allí encontró a gran número de sus antiguos feligreses, quienes habían tenido que huir por la violencia que se desató contra ellos.
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